Saltar al contenido

Los documentos

Documento XX de XXI

Más sobre el Telpochcalli

La casa de jóvenes, una en cada barrio

Una por barrio

Además de las escuelas para la nobleza, existía en cada barrio de Tenochtitlan una escuela popular, cuyo objeto principal era preparar a los jóvenes para la guerra. Se llamaban telpochcalli, "la casa de los jóvenes", y en ellas se educaba la gran mayoría de la población.

Ese reparto no es un detalle de organización: dice quién tenía acceso a qué.

El barrio que la sostenía

Si había un telpochcalli en cada barrio, conviene saber qué era un barrio. Sahagún lo traduce él mismo: calpulli, «que quiere decir iglesia del barrio o parroquia». No era sólo un trozo de ciudad: era la unidad que tenía su propia casa de oración.

En esa casa pasaban cosas concretas. Los mercaderes ponían allí su báculo «en lugar venerable». Y en su fiesta se traían del maizal cañas de maíz aún pequeño, compuestas con flores, y se ponían delante con comida. El barrio tenía calendario propio.

Sus maestros, en el palacio

Los maestros de los mancebos tenían nombre —los tiachcahuan y los telpuchtlatoque— y sitio: se juntaban en el cuicacalli, una sala del palacio, a esperar lo que el señor les mandara para las obras públicas.

Eso ata las dos escuelas por un sitio que no se espera: los que enseñaban en los barrios se reunían en el palacio, y de allí salían las órdenes de lo que la ciudad había de hacer.

Antes de la escuela, la ración

El Códice Mendoza dedica su tercera parte a la crianza, año por año, y en cada edad dibuja lo mismo: la tarea que el niño aprende y su ración de tortillas en una comida.

A los tres años, media tortilla. Una entera después. Y sólo a partir de los trece aparecen dos. La comida crece con el trabajo que se espera.

Los padres empiezan a instruir «cuando eran de edad de tres años», con buenos consejos, y a los cuatro ya con tareas. La escuela llega después de todo eso.

Cómo se ascendía: contando cautivos

El Códice Mendoza dibuja el ascenso del guerrero, y se medía en cautivos: hay rango del primer cautivo, de dos, de cuatro. Cada escalón tenía su traje, y por él se le reconocía sin preguntar.

Y lo que se decían al apresarse. El captor: «él es como mi hijo amado». Y el cautivo respondía: «él es mi padre amado».

Esta app no interpreta esa fórmula. La recoge porque está, y porque dice algo del vínculo que se creaba allí.

Fuentes

Cómo citar esta página

Alma Mexica, «Más sobre el Telpochcalli», Los documentos. Revisado el 2026-09-17. https://almamexica.org/documento/sobre-telpochcalli/

Preguntas que llegan a esta página

¿Cómo se educaba a los niños mexicas?

Había al menos tres casas de escuela y las fuentes las distinguen: el telpochcalli, el calmécac y el cuicacalli, con funciones y públicos distintos. No eran un sistema único ni general, y lo que cada fuente les atribuye no siempre coincide.