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Los documentos

Documento XIX de XXI

Más sobre el Cuicacalli

La casa de canto, vespertina y para todos

Una sala del palacio

La fuente lo sitúa: el cuicacalli era una de las salas del palacio, junto a las del consejo de guerra y las de justicia. Ahí se juntaban los maestros de los mancebos —los tiachcahuan y los telpuchtlatoque— a esperar lo que el señor les mandara para las obras públicas.

Cada día, a la puesta del sol, iban a esa sala a cantar y bailar. No era una escuela con horario de clase: era una cita diaria al caer la tarde.

Cómo iban

La fuente describe el atavío: llevaban una manta hecha a manera de red, y en la cabeza penachos de plumas atados con cordones de hilo de algodón colorado llamados tochácatl. En los agujeros de las orejas, turquesas.

Y la sala de al lado: el mixcoacalli

En el mismo palacio había otra sala, el mixcoacalli — la que da nombre a una de las siete puertas de esta app. Ahí se juntaban todos los cantores de México y Tlatelolco, esperando si el señor quería bailar, o probar, o oír algunos cantares de nuevo compuestos.

Tenían a la mano todos los atavíos del areito: el atambor y el tamboril con sus instrumentos para tañer. Era el almacén y el ensayo a la vez.

Fuentes

Cómo citar esta página

Alma Mexica, «Más sobre el Cuicacalli», Los documentos. Revisado el 2026-09-17. https://almamexica.org/documento/sobre-cuicacalli/