La app
Qué hay en la web, qué hay en la app, y por qué la línea está donde está.

No es un horóscopo. Es el sistema calendárico mexica con sus fuentes del siglo XVI, en cinco cuentas, sin anuncios y sin conexión.
La app no hace ninguna petición de red. No hay cuentas de usuario, no hay seguimiento y no hay publicidad. Al instalar, todo está abierto durante una veintena completa: veinte días, con una sola excepción: el vídeo del día, del que se puede generar uno. Después, un solo pago desbloquea el resto para siempre. No hay suscripción.
Y hay cosas que no caducan nunca: escuchar la pieza del día durante una hora, un discurso de los viejos por veintena, la adivinanza de hoy y el andar del día entero siguen abiertos pasados los veinte días, sin pagar nada. Esa frontera está escrita en el código de la app, no sólo en esta página.



Qué hay en cada lado

Todo lo que está en esta web está también en la app, gratis. La regla va en un solo sentido y no tiene excepciones: nada de lo que se publica aquí se cobra allá.
Lo que se paga es lo que solo existe en el teléfono —lo que se mueve, lo que suena, lo que te recuerda— y lo que depende de una imagen o de una interpretación. El texto atestiguado no se cobra en ningún lado.
Las cinco cuentas, la bibliografía íntegra y el expediente de contradicciones son gratis en los dos sitios, siempre. El rigor de pago es publicidad.
Dónde la web publica algunas y no todas, y con qué criterio
Son tres familias: las leyendas, los hitos de historia y la herbolaria. En el resto está todo.
Pocas y completas, nunca todas recortadas. Una leyenda contada a medias no es una leyenda: es un anuncio. Las que se publican van enteras.
De leyendas e historia están las que traen algo que no se encuentra en otra parte: una fuente temprana que contradice la versión corriente, una discrepancia entre códices, o una fecha que la cuenta permite fijar. En ésas el hallazgo es la razón de la página.
De la herbolaria están las alimenticias y las rituales. Las medicinales y las sagradas se quedan en la app, y la razón no es el precio: un lector puede leer las medicinales como indicación, y las sagradas son sustancias controladas — una página con su nombre atraería a quien busca cómo usarlas, no a quien busca qué decía la fuente.
- Los cinco soles — el Códice Vaticano A cuenta cuatro edades, no cinco
- El águila y la serpiente — ninguna fuente temprana trae la serpiente
- Iztaccíhuatl y Popocatépetl — el romance se construyó a finales del siglo XIX
- El conejo en la luna — Sahagún habla de jerarquía, no de generosidad
- Los presagios del Encuentro — pudieron contarse después de la caída
- La fundación en el islote — el 17 de julio de 1325 era 1 Cipactli, el primero de los 260
- Nezahualcóyotl — su madre era hija de Acamapichtli: la alianza era parentesco
- La noche de la victoria — la historia la llama por el nombre de los derrotados
- Tlacaélel — mandó quemar los libros: por eso las fuentes son como son
Las otras veintinueve son buenos relatos que ya se cuentan bien en muchos sitios. Publicarlas a medias no habría añadido nada, y están completas en la app.
Y dos cosas que solo están aquí
La versión en inglés, con 433 páginas: el día, la calculadora, las cinco cuentas, los signos, las trecenas, las veintenas, las energías y los códices. Lo que no cruza es el comentario que descansa sobre fuentes primarias — esas secciones citan a Sahagún y a los códices con sus palabras, y una cita vertida deja de ser una cita; cada página inglesa lo declara y enlaza al original.
Y la página para corregir esta obra: un sitio que publica la fuente de cada afirmación está pidiendo que lo comprueben, y eso se hace mejor desde un navegador que desde un teléfono.
Revisado el 2026-09-17.
Cómo citar esta página
Alma Mexica, «La app», Alma Mexica. Revisado el 2026-09-17. https://almamexica.org/app/