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La historia

Capítulo V de V

Tlacaélel, el poder detrás del trono

El consejero que forjó un imperio sin ceñir la corona

Ilustración de Tlacaélel, el poder detrás del trono

Detrás de los grandes tlatoque del siglo XV hubo siempre el mismo hombre, susurrando al oído del poder. Nunca quiso el trono para sí, y quizá por eso lo controló todo durante cincuenta años.

El que rechazó la corona

Entra en la historia frenando una rendición: hacia 1427, con veintinueve años, habló contra los que querían someterse a Azcapotzalco.

Tlacaélel fue nombrado cihuacóatl, la segunda autoridad después del tlatoani. Más de una vez le ofrecieron ser rey, y siempre lo rechazó: prefería mandar sin la carga de reinar. Sirvió a Itzcóatl, a Moctezuma Ilhuicamina y a Axayácatl.

El que reescribió el pasado

Suya fue una decisión enorme: mandó quemar los libros antiguos. Decía que el pueblo no debía conocer una versión que lo mostrara humilde. En su lugar hizo escribir otra historia, en la que los mexicas eran, desde siempre, el pueblo del sol.

El sol que debe alimentarse

Tlacaélel puso a Huitzilopochtli, la energía solar, en el centro del mundo mexica, y difundió la idea de que el sol necesitaba fuerza para seguir su curso. De esa visión nacieron las guerras floridas, combates pactados con otros pueblos. Es la cara más dura de su legado, y la app la nombra sin recrearla.

Y exigió tributo de flores y cantos.

Fuentes

Cómo citar esta página

Alma Mexica, «Tlacaélel, el poder detrás del trono», La historia. Revisado el 2026-09-17. https://almamexica.org/historia/tlacaelel/