Ixcuinan
Cuatro rostros · Las cuatro edades de la mujer — y la trecena 1-Ollin
El nombre
Sahagún registra que a Tlazoltéotl «por otro nombre la llamaban Ixcuina, y a todas cuatro ixcuiname», el plural. No es una energía con cuatro caras: son cuatro hermanas que se nombran juntas, y ese conjunto es el nombre.
Sahagún cuenta a Ixcuina entre los nombres de Tlazoltéotl: dice que aquella «tenía tres nombres» y que el segundo era ése, y llama ixcuiname a las cuatro hermanas. Aquí van en dos fichas porque lo que rige cada una se lee distinto, las cuatro edades de la mujer de este lado, la purificación del otro —, pero la fuente las nombra juntas y conviene decirlo.
Las cuatro hermanas
Sahagún da los cuatro nombres y explica por qué son cuatro: «decían que eran cuatro hermanas». Y añade una observación que lo cambia todo: «en los nombres bien significa a todas las mujeres». No son cuatro figuras lejanas, son los lugares que una mujer ocupa entre sus hermanas, y por extensión las edades por las que pasa.
Eran nombres que las mujeres llevaban de verdad. Cualquiera podía llamarse Tiacapan o Xocotzin; el nombre decía tu lugar en la casa.
En la cuenta
Le corresponde la trecena 1-Ollin, movimiento. Cuatro rostros y un signo que significa cambio: la misma persona en momentos distintos, y ninguno de ellos definitivo.
La que recibe lo que se le dice
La fuente registra un tercer nombre para esta energía: Tlaelcuani, que traduce como "comedora de cosas sucias". Y explica su oficio: la gente le confesaba lo que había hecho, y ella lo recibía y lo perdonaba.
El nombre suena duro, pero describe una función precisa: alguien tiene que hacerse cargo de lo que los demás sueltan. La que come lo sucio es la que deja limpio al que habla.
Su parentesco con Tlazoltéotl
La fuente las trata como una serie de nombres alrededor de Tlazoltéotl, igual que hace con las energías del maíz. Aquí Ixcuinan tiene entrada propia por lo que la fuente le da por su nombre —la cuaternidad y sus cuatro nombres—, y Tlazoltéotl conserva el suyo. Puedes conocerla en su propia entrada.
Lo que te pide
No tienes un solo rostro. Ninguno es la máscara.
Las fuentes coloniales tratan a esta energía dentro de un marco moral ajeno, con juicios que este proyecto no reproduce. Aquí se presenta lo que la fuente conserva sin ese filtro: que eran cuatro, y cómo se llamaba cada una.
Fuentes
- Sahagún, «Historia general de las cosas de la Nueva España», libro I, cap. XII — los cuatro nombres (Tiacapan, Teicu, Tlaco, Xocotzin), la observación de que «en los nombres bien significa a todas las mujeres», y el tercer nombre Tlaelcuani con su oficio de recibir y perdonar. VERIFICADO en el corpus del proyecto.
- Arturo Meza Gutiérrez e Isabelle Cauzard, «Arte de calcular el Cauhpohualli», tablas de las páginas 302 a 310 — epíteto y trecena.
- Sahagún, «Historia general de las cosas de la Nueva España», libro I, caps. XII y XIV, y su apéndice
Cómo citar esta página
Alma Mexica, «Ixcuinan», Las cuarenta y cinco energías. Revisado el 2026-09-17. https://almamexica.org/energia/ixcuinan/
Las cuatro tarjetas de esta energía, y de dónde viene cada rasgo de su imagen, están en la app. Los primeros veinte días, completa.