Atemoztli
El descenso de las aguas. Trabajar en el vacío, cuando todavía no se ve nada
Etimología
16ªveintena del ciclo anual
El nombre — el descenso de las aguas
Atemoztli significa "descenso" o "caída de las aguas" (atl, agua; temo, descender). No hay variantes en náhuatl: todas las fuentes coinciden. En otomí es también «descenso de las aguas»; en matlatzinca se forma de yabi, "chaparrón"; en maya yucateco, Mol.
Clavijero lo confirma y zanja una duda: aunque algún autor propuso otra lectura del nombre, el verdadero es "descenso de las aguas", y el glifo del mes, las aguas atravesadas en la escalera de un edificio, lo dice con claridad.
Y hay un eco en el nombre de la energía misma: Durán dice que Tláloc significa "camino debajo de la tierra o cueva larga". El agua que baja a los mantos sigue, en cierto modo, el camino subterráneo del propio Tláloc.
Hacia donde bajan las aguas (tradición viva)
En la tradición viva, una corrección precisa: las aguas descienden no del cielo a la tierra, sino de la tierra al inframundo. Los lagos y ríos se secan, pero el agua no desaparece: se mete bajo tierra, a los mantos. El descenso es hacia la reserva.
Posición: plena seca, se pide el agua de mayo
La temporada coincide con la plena seca, y justo entonces se pide el agua que llegará meses después. Planeación a cinco meses, en el punto en que menos agua hay.
Aquí no se da fecha exacta. La correspondencia entre veintena y estación depende de la correlación que esté activa, y se desplaza según cuál elijas.
Lugar en la secuencia
Decimosexta del año. El vacío del ciclo del agua: la superficie seca, el agua guardada abajo, y la lluvia del próximo ciclo ya pedida.
Dónde caía, según una reconstrucción
Para el año 1519, Graulich la sitúa entre el 10 – 29 de diciembre. (Esta fila se completa por la serie de veinte días y conviene verificarla contra el cuadro impreso.)
Esa fecha es una reconstrucción, no un dato. Sahagún da otras (para la primera veintena adelanta el inicio once días) y esta app trabaja con cinco cuentas distintas. Sirve para situar la veintena en su estación, que es lo que casi nadie discute. No para fijar el día.
Energías
Tláloc
La lluvia, el rayo y la fertilidad de la tierra
lluvia, tlaloque, petición, futuro
Sahagún, CF 2; registro de ritos (Graulich 1999)
Chalchiuhtlicue
El agua dulce que corre por la tierra — ríos, lagos y manantiales
agua terrestre, ríos, descenso, mantos
Sahagún, CF 2; registro de ritos (Graulich 1999)
El agua de esta veintena es agua que desciende: la de la superficie (Chalchiuhtlicue) que se seca y baja a los mantos, y la lluvia de Tláloc que se pide por adelantado. Se ofrendaban papeles a los tlaloque y se modelaban cerros de pasta que luego se deshacían.
Rituales
Los papeles a los tlaloque
Se ofrendaban papeles a los tlaloque, las energías de la lluvia: una petición sostenida en la plena seca por el agua que llegaría meses después.
Los cerros de pasta que se deshacen
Se modelaban imágenes de pasta de los cerros, los montes donde el agua se guarda, que luego se deshacían ritualmente. Modelar el monte y soltarlo: una imagen del agua que baja y se esconde. (Un elemento asociado no se desarrolla aquí; ver la nota de omisión.)
Pedir en plena seca
Lo notable: en el punto más seco del año se pedía la lluvia que llegaría en mayo. Cinco meses antes. Pedir en el vacío, por lo que todavía no da señal alguna. (Los ayunos se mencionan como práctica histórica, no como recomendación.)
La vela por el agua
Durán cuenta que la figura del día era un niño que bajaba del cielo, al que llamaban Agua — Atl, la primera parte del nombre. Y que esa noche había riguroso mandato de no dormir: todos, en vela en el patio del templo, con hogueras contra el frío, esperando la venida del agua. Llamaban a esa vela ixtotzoztli. Durán la compara con la noche de Navidad, cuando la gente viene de los pueblos a aguardar en los patios.
Sociedad
Quienes pedían el agua lejana
Los que ofrendaban papeles
Quienes sostenían la ofrenda de papeles a los tlaloque en los meses secos: la petición mantenida cuando no había agua a la vista.
Los que hacían los cerros de pasta
Modelar los montes en masa y luego deshacerlos: manos que representaban el agua que baja y se guarda.
Los que preparaban la tierra
El barbecho: dejar descansar y preparar el suelo para el ciclo por venir. La tierra que no descansa, se agota.
Los que ayunaban
Los ayunos de la veintena, aquí como práctica histórica y ritual, no como recomendación.
Simbolismo
El agua no desaparece, se esconde
La corrección central: el agua desciende no para desvanecerse, sino para esconderse. Los lagos se secan y el agua baja a los mantos. Lo que desaparece de la superficie se guarda en la hondura, la ausencia no es pérdida, es reserva.
| Donde | El agua |
|---|---|
| En la superficie | Se seca — lagos y ríos |
| Bajo tierra | Se guarda — los mantos |
Pedir en el vacío
En el punto más seco se pide la lluvia lejana. Pedir en el vacío, preparar, con cinco meses de anticipación, lo que aún no se ve. Planear a través de la nada.
El barbecho
La tierra que no descansa se agota. El vacío del ciclo no es ociosidad, sino el barbecho, el descanso y la preparación que hacen posible la próxima cosecha.
Códices
Las imágenes muestran a los tlaloque y la ofrenda de papeles, y los cerros de pasta que se deshacen; el descenso de las aguas marca la veintena. No son adorno: cada una dice algo de la veintena.
El descenso de las aguas
El agua que baja de la superficie a los mantos subterraneos: no desaparece, se guarda.
Códice Borbónico, lámina 38
La ofrenda de papeles a los tlaloque
La petición en plena seca por la lluvia lejana; los cerros de pasta que luego se deshacían.
Códice Florentino, Libro II, fo. 90
Lo que hagas en el vacío del ciclo determina lo que puedas cosechar en el próximo.
El ayuno tenía nombre
El Vaticano A cuenta que para esta fiesta hacían «el ayuno que llamaban atamalli, que es pan y agua», y que ayunaba todo el pueblo, no sólo los sacerdotes.
Y añade cómo terminaba: salían a jugar al campo, mientras los sacerdotes seguían en el templo.

Las fuentes coloniales incluyen aquí un elemento asociado que este proyecto no reproduce ni detalla. Se presenta el sentido publicable: el descenso de las aguas, la petición anticipada de la lluvia y los cerros de pasta que se deshacen.
Fuentes
- Clavijero, Historia Antigua de México
- Códice Borbónico, lámina 38
- Códice Florentino, Libro II, fo. 90
- Códice Vaticano A, facsímil, lám. ~76 — glosa en italiano, leída sobre la lámina
- Durán, Historia de las Indias de Nueva España (El Calendario Antiguo)
- Durán, Historia de las Indias de Nueva España (Libro de los Ritos)
- Michel Graulich, «Ritos aztecas: las fiestas de las veintenas», INI — cuadro de correspondencias para 1519
- Sahagún, CF 2; registro de ritos (Graulich 1999)
- Tradición viva (registro Casa de Moctezuma)
- (planeación de largo plazo; el barbecho)
- (sin variantes en náhuatl)
Cómo citar esta página
Alma Mexica, «Atemoztli», Las dieciocho veintenas. Revisado el 2026-09-17. https://almamexica.org/veintena/atemoztli/
El fondo animado de Atemoztli, lo que la veintena pide hoy y cómo se leyó en el siglo XX están en la app. Los primeros veinte días, completa.