Tlaxochimaco
La ofrenda de las flores. Ofrendar lo hermoso, y con la flor recordar a quien ya no está
Etimología
9ªveintena del ciclo anual
El nombre — se ofrendan las flores
Tlaxochimaco significa "se ofrendan las flores" (xóchitl, flor; maca, dar). El nombre del calendario honra la ofrenda floral, en la cumbre de la floración.
El otro nombre — la fiesta de los muertos
Pero el nombre náhuatl más extendido era en realidad Miccailhuitl o Miccailhuitontli: "fiesta (menor) de los muertos". El diminutivo avisa que se acoplaba con la siguiente veintena, la fiesta mayor. Dos nombres, dos caras, y se encuentran en la flor que se ofrenda a los muertos.
Posición: cumbre de lluvias, máxima floración
La temporada coincide con la cumbre de las lluvias y la máxima floración: el año en su punto de mayor vida, y justo entonces vuelca hacia los muertos.
Aquí no se da fecha exacta. La correspondencia entre veintena y estación depende de la correlación que esté activa, y se desplaza según cuál elijas.
Lugar en la secuencia
Novena del año. La mitad menor del par de los muertos: aquí se abre la puerta pequeña; en Xocotl Huetzi se abrirá la grande.
Dónde caía, según una reconstrucción
Para el año 1519, Graulich la sitúa entre el 23 de julio – 11 de agosto.
Esa fecha es una reconstrucción, no un dato. Sahagún da otras (para la primera veintena adelanta el inicio once días) y esta app trabaja con cinco cuentas distintas. Sirve para situar la veintena en su estación, que es lo que casi nadie discute. No para fijar el día.
Energías
Xochipilli
Las flores, la poesía, el canto y el éxtasis ritual
flores, ofrenda, belleza, canto
Sahagún, CF 2; ficha de energía Xochipilli
La energía de la veintena es la flor, y la flor aquí no es alimento, es don. En la cumbre del florecer, lo que se ofrenda es justo lo que no se puede comer. La ofrenda mira ya hacia los muertos: las primeras flores del tiempo que se abre.
Rituales
Se ofrendan las flores
El rito central: flores ofrendadas, en la cumbre de la floración. No flores para comer ni vender: flores para dar. La ofrenda de lo que no tiene utilidad y por eso vale.
Se abre el tiempo de los muertos
Bajo su nombre más común, Miccailhuitl, la veintena abre la temporada de los muertos, la fiesta menor que se acopla con la mayor por venir. Las flores que se ofrendan son, en parte, flores para quienes ya no están.
Cumbre de lluvias
Las lluvias en su punto más alto, los campos en máxima flor: el año en lo más vivo. Es entonces, no en la sequedad, cuando el ciclo se gira hacia la memoria de los muertos. Junto a las flores se quemaba copal en los sahumerios. Copalli es la resina del copal-quáhuitl, el árbol del copal, y su humo perfumaba los templos ya limpios y adornados para la fiesta. Entre lo que se ofrendaba en esta veintena las fuentes anotan cacao, cera, aves, semillas, copal y comida, la flor y el humo juntos, uno cayendo y el otro subiendo.
Sociedad
Quienes ofrendaban
Los que juntaban las flores
La comunidad recogía las flores en su punto más alto para ofrendarlas: un trabajo colectivo cuyo fruto no se guarda ni se come, se entrega.
Clavijero lo confirma: se adornaban con flores no sólo los templos, sino también las imágenes de las casas, la belleza llegaba a cada hogar. Y los nobles, de ambos sexos, bailaban todo el día con las manos en los hombros unos de otros.
El recuerdo de los muertos
Su otro nombre, Miccailhuitontli, es un diminutivo: "la fiesta pequeña de los muertos", la de los muertecitos. Aquí se recordaba sobre todo a los niños que se habían ido. Se creía que iban al Cincalco, "la casa del maíz", a un árbol-nodriza (el chichihualcuahuitl, "el árbol de leche") del que se alimentaban antes de volver pronto a la vida. La memoria de los más pequeños, guardada con ternura.
"Hongosto" (tradición viva)
En la tradición viva, a este tiempo de agosto le dicen "hongosto": proliferan los hongos y la gente sube a los cerros. Un dato vivo que ata la veintena al presente.
Simbolismo
La flor y el muerto
Los dos nombres nombran las dos caras, y se encuentran: la flor —lo que no se come, sólo se da— es lo que se ofrenda a los muertos. La belleza y la muerte comparten un mismo gesto: la ofrenda, lo que se entrega sin esperar retorno.
| Nombre | Cara |
|---|---|
| Tlaxochimaco | Se ofrendan las flores |
| Miccailhuitl | La fiesta de los muertos |
La belleza no es un lujo
La flor no es alimento; un sistema que sólo valora lo comestible es más pobre y más frágil. La belleza no es un lujo, es una señal de que el sistema está sano.
El par de los muertos
La fiesta menor de aquí se acopla con la mayor de Xocotl Huetzi: la temporada de los muertos tiene, como la de los señores, una puerta pequeña y una grande.
Códices
Las imágenes muestran a Xochipilli con las flores y la ofrenda floral; con este tiempo se abre la temporada de los muertos. No son adorno: cada una dice algo de la veintena.
Xochipilli y la ofrenda de flores
La energía de las flores, la poesía y el canto; la flor en su punto más alto, ofrecida en lugar de consumida.
Códice Borbónico, lámina 31
Se ofrendan las flores
La ofrenda floral en la cumbre de la floración, que abre el tiempo de los muertos (Miccailhuitl).
Códice Florentino, Libro II, fo. 59
La belleza no es un lujo del sistema, sino un indicador de su salud.
El árbol, dibujado
El Vaticano A lo dibuja, y se puede leer su glosa: «Chichiualquauitl, el árbol de leche, que sustenta a los niños que mueren sin haber el uso de la razón».
En la lámina, niños pequeños cuelgan de sus ramas y maman de frutos en forma de pecho. Al pie está Tezcatlipoca, con una serpiente, agua y fuego saliéndole del cuerpo.
El nombre lo dice la propia fuente: chichiualli es "pecho", no otra cosa. El árbol da de mamar.

Las fuentes coloniales incluyen aquí elementos asociados a Mictlantecuhtli y Tezcatlipoca que este proyecto no reproduce ni detalla. Se presenta el sentido publicable: la ofrenda de flores y el inicio del tiempo de los muertos.
Fuentes
- Arqueología Mexicana, «El copal en las ofrendas del Templo Mayor»
- Clavijero, Historia Antigua de México
- Códice Borbónico, lámina 31
- Códice Florentino (Sahagún), sobre los rituales de sahumado
- Códice Florentino, Libro II, fo. 59
- Códice Vaticano A, facsímil — glosa en italiano del comentarista, leída sobre la lámina
- Durán, Historia de las Indias de Nueva España (El Calendario Antiguo)
- Johansson, «La redención sacrificial del envejecimiento en la fiesta de Títitl» (ECN 33); Sahagún
- Michel Graulich, «Ritos aztecas: las fiestas de las veintenas», INI — cuadro de correspondencias para 1519
- Sahagún, CF 2; ficha de energía Xochipilli
- Sahagún, CF 2; registro de ritos (Graulich 1999)
- Tradición viva (registro Casa de Moctezuma)
- (la flor como ofrenda; la belleza como salud)
Cómo citar esta página
Alma Mexica, «Tlaxochimaco», Las dieciocho veintenas. Revisado el 2026-09-17. https://almamexica.org/veintena/tlaxochimaco/
El fondo animado de Tlaxochimaco, lo que la veintena pide hoy y cómo se leyó en el siglo XX están en la app. Los primeros veinte días, completa.