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Los Señores

XIII del día

Los trece Señores del Día

Acompañan al numeral del día y gobiernan las horas de luz. A cada señor lo sigue un ave, y la tradición interpretativa los lee como la cara pública de la persona: cómo se presenta, qué ofrece y cómo actúa ante los demás.

Numeral 1

Xiuhtecuhtli

El señor del fuego

Rige los días de numeral uno, los que abren. Es la misma energía que encabeza la cuenta de la noche: el fuego del hogar, el centro del mundo.

Aporta te muestras encendido y por delante; el primero en llegar y en poner el fuego.

Su ave: colibrí azul turquesa, Xiuhuitzitzilli. «Unas avecitas muy pequeñitas, que parecen más moscardones que aves… tienen el pico chiquito, negro y delgadito, así como aguja. No pone más de dos huevos. Come o mantiénese del rocío de las flores… Es muy ligero; vuela como saeta. Es de color pardillo.»

Numeral 2

Tlaltecuhtli

El señor de la tierra

Rige los días de numeral dos, los de la dualidad. Es la tierra misma entendida como cuerpo vivo, aquella de cuyo cuerpo se hizo el mundo.

Aporta te muestras firme y con los pies puestos; los demás te leen como sostén.

Su ave: colibrí verde jade, Quetzalhuitzitzilli. «Tienen las gargantas muy coloradas y los codillos de las alas bermejos, el pecho verde y también las alas, y la cola. Parécense a los finos quetzales.»

Numeral 3

Chalchiuhtlicue

La de la falda de jade

Rige los días de numeral tres. Energía de las aguas terrestres, que corren y se acomodan a la forma del cauce.

Aporta te muestras suave y sin aristas; la gente se acerca sin sentirse medida.

Su ave: halcón, Tohtli. Las tortolillas de esta tierra «no son tan grandes como las de Castilla, pero son de aquella color».

Numeral 4

Tonatiuh

El quinto sol

Rige los días de numeral cuatro, el de los cuatro rumbos. Es el sol de esta era, el que recorre el cielo cada día sin falta.

Aporta te muestras de presencia clara; donde estás, se nota.

Su ave: codorniz, Zollin. La codorniz es UNIDAD DE MEDIDA en el propio libro XI: otras aves se describen diciendo que son «del tamaño de una codorniz». Registra además el açolin o çoquiaçolin, «codorniz del agua» o «codorniz del lodo».

Numeral 5

Tlazoltéotl

Nuestra abuela, tejedora del deseo

Rige los días de numeral cinco, el del centro donde convergen los rumbos. Recibe lo que pesa y lo devuelve limpio.

Aporta te muestras franco, sin fingir; no te asusta lo que otros callan.

Su ave: cuervo, Cacalotl. «Hay también cuervos como los de España. Llámanlos cacálotl o calli o cacalli.» Registra aparte los cuervos marinos o cuervos del agua.

Numeral 6

Mictlantecuhtli

El señor del lugar de los muertos

Rige los días de numeral seis, el del equilibrio en el filo. Señor del Mictlan, el sitio del reposo.

Aporta te muestras serio y sin adornos; se te toma en serio.

Su ave: lechuza, Chicuauhtli. «Hay lechuzas, y tienen los ojos y todas las otras condiciones como las de España.» De un ave pariente dice que «tiene las plumas respeluzadas; vuela como la lechuza, a tochas y a necias».

Numeral 7

Xochipilli-Cintéotl

El príncipe de las flores y el maíz

Rige los días de numeral siete, el de las siete cuevas de Chicomóztoc. Une lo florido y el sustento: la belleza y lo que alimenta. Es el único de los trece cuya compañera no es un ave.

Aporta te muestras alegre y con gracia; la gente busca tu compañía.

Su ave: mariposa obscura, Tzapapalotl. Sahagún la trata entre los animalejos, no entre las aves: el libro XI la clasifica aparte.

Numeral 8

Tláloc

El que hace brotar

Rige los días de numeral ocho, el del orden que reparte. Energía de la lluvia, que llega y reparte por igual.

Aporta te muestras generoso y a tiempo; se cuenta contigo cuando hace falta.

Su ave: águila, Cuauhtli. «Halcón, azor, gavilán… hay también alcotanes y esmerejones, GRANDES CAZADORES. Llámanlos ITZTLOTLI o tletleuhtzin. Unos de éstos hay que de noche ven y cazan, y llámanlos YOHUALTLOTLI», el gavilán de la noche.

Numeral 9

Quetzalcóatl

La serpiente preciosa, señor del viento

Rige los días de numeral nueve, el de los nueve inframundos. Energía del viento y del saber, la que bajó por los huesos con que se hizo la humanidad.

Aporta te muestras sabio y dispuesto a compartirlo; te buscan para entender.

Su ave: guajolote, Chalchiuhtotolin. Su nombre significa «guajolote de jade». Sahagún registra el chalchiuhtotolin entre las PLUMAS RICAS que los mercaderes rescataban en tierras lejanas, junto al zacuan y las plumas de papagayo.

Numeral 10

Tezcatlipoca

El espejo humeante

Rige los días de numeral diez, el del ciclo cumplido. Su nombre viene del espejo de obsidiana que revela, aunque nunca con nitidez completa.

Aporta te muestras de una seriedad lúcida; te leen como alguien que observa antes de hablar.

Su ave: búho, Tecolotl. «Hay también en esta tierra búhos. Son como los de España, y cantan como los de España.» Del topónimo Tecolotlan, «lugar de búhos», dice que allí «viven en las arboledas y hacen su nido».

Numeral 11

Yohualtecuhtli

El señor de la noche

Rige los días de numeral once, el de la fuerza que excede la medida. Las fuentes lo identifican con Mictlantecuhtli en su cara nocturna. No es una energía aparte: es un epíteto suyo, «el señor de la noche», y por eso su ficha es la de Mictlantecuhtli.

Aporta te muestras intenso; no pasas desapercibido aunque no lo busques.

Su ave: guacamaya, Alotl. Sahagún la trata en el párrafo de los papagayos. De la variedad tlalacuezali, criada en las montañas: «tienen el pico amarillo y corvo; tienen la cabeza colorada; tienen los codillos de las alas de color encarnado oscuro; tienen el pecho amarillo oscuro; tienen las alas y la cola y las espaldas de color verde».

Numeral 12

Tlahuizcalpantecuhtli

El señor de la alborada

Rige los días de numeral doce, el de la purificación. Es Venus como lucero del alba, el que anuncia la luz antes de que salga el sol.

Aporta te muestras anticipado; llegas antes y avisas lo que viene.

Su ave: quetzal, Quetzaltototl. Es la que Sahagún describe con más detalle de todo el capítulo, y abre el párrafo de las aves de pluma rica: «tiene el pico agudo y amarillo, y los pies amarillos; tiene un tocado en la cabeza de pluma, como cresta de gallo… las plumas que cría en la cola se llaman quetzalli; son muy verdes y resplandecientes; son anchas como unas hojas de espadañas. Dobléganse cuando las toca el aire; resplandecen muy hermosamente.»

Numeral 13

Cihuacóatl-Ilamatecuhtli

Mujer serpiente, la de la falda de estrellas

Cierra la cuenta de los trece, en el numeral de la culminación y los trece cielos. Es la abuela, la que molió los huesos en Tamoanchan para dar forma a la humanidad de hoy.

Aporta te muestras curtido, de vuelta de muchas cosas; los demás te piden consejo.

Su ave: loro, Toznene. «Unos de ellos llaman toznene. Tiene el pico amarillo y corvo; tiene la cabeza colorada y todas las plumas del cuerpo verdes.» Y de su conducta: «HABLA Y PARLA CUALQUIER LENGUA QUE LE ENSEÑAN. Arrienta a los otros animales. Responde diciendo lo que dicen, cantando lo que le cantan. Es muy dócil.»

La cuenta de los nueve se reinicia con cada tonalpohualli: el señor de un día es el que corresponde a su posición dentro de los 260. Como 260 no es múltiplo de nueve, el último de la rueda aparece una vez menos por ciclo. La cuenta de los trece es más simple: el señor va con el numeral del día, y con él su ave compañera. ── Y la comparación da algo más: el concepto mesoamericano de los periodos de tiempo como cargas llevadas a cuestas con mecapal por quien las lleva es común al área maya y a la altiplanicie. El tiempo se carga, no sólo se cuenta.

Fuentes

Cómo citar esta página

Alma Mexica, «Los trece Señores del Día», Los Señores. Revisado el 2026-09-17. https://almamexica.org/senores/dia/

Preguntas que llegan a esta página

¿Quiénes son los Señores del Día?

Trece energías que acompañan a los días, una por cada numeral: Xiuhtecuhtli con el uno, Tlaltecuhtli con el dos, y así hasta Cihuacóatl-Ilamatecuhtli con el trece. Como hay trece Señores y trece numerales, cada uno cae siempre en el mismo numeral, a diferencia de los Señores de la Noche.

¿Cuántos Señores del Día hay?

Trece, y los llaman también los trece volátiles o Yohualtecuhtin del día. Van atados al numeral: el numeral seis siempre trae a Mictlantecuhtli, el once siempre a Yohualtecuhtli.